MI FILOSOFÍA
Un hogar de verdad para tu perro, con todos los cuidados que se merece
Los perros no solo son compañeros fieles: son seres sensibles que sienten frío, calor, miedo, alegría... y merecen ser tratados con el cariño y la atención que necesitan.
Por eso, en mis servicios no encontrarás jaulas ni espacios impersonales. Aquí los perros conviven conmigo en mi propio hogar, en un ambiente familiar y seguro, como si fueran parte de mi propia manada.
Disfrutan de una parcela vallada donde pueden correr, jugar y hacer ejercicio a su ritmo, con total libertad para entrar y salir de casa cuando quieran. Por las noches, descansan dentro de casa, siempre cómodos: calentitos en invierno y frescos en verano gracias al aire acondicionado.
Cada uno de ellos recibe el mismo trato que doy a mis propios perros, porque cuando están aquí, son parte de mi familia.
LOS FINES DE SAMANA Y FESTIVOS NO REALIZAMOS VISITA DE NUESTRA CASA POR EL VOLUMEN DE TRABAJO QUE TENEMOS.